
Aquel acantilado impregnado del mudo presagio
testigo de mi desenfado
entrañable habitad de la muerte
cobijó mi ingenuidad entre sus entrañas
esculpió su sombra entre mis recuerdos dormidos...

"En la madrugada, su corazón dejó de latir luego de una dolorosa agonía entre convulsiones y vómitos. Hicimos todo lo posible por salvarla, mas por su avanzada edad fue más difícil que su cuerpito reaccionara favorablemente a los medicamentos que le inyectaron. Esos malditos que envenenaron a mi perrita, no tienen sentimientos. Me siento muy triste.Yo la quería mucho."